¡¡Que lo pario!!

El 26 de noviembre se celebro el Día nacional del humorista en Argentina. Una jornada que se instituyó en 2014, a través de la ley 27.100, en homenaje a Roberto Fontanarrosa, quien nació en Rosario esa misma fecha pero en 1944.

El “Negro”, tal su apodo, comenzó su carrera a finales de la década del sesenta en la Revista Boom. A los pocos años, comenzó a dibujar en Hortensia, Satiricón y en el diario Clarín. Sus personajes más famosos fueron Boogie El Aceitoso y el gaucho Inodoro Pereyra y su perro Mendieta.

Aunque no sólo se desempeñó como humorista gráfico, sino también como guionista de cine y televisión y escritor. De hecho, entre sus más de diez libros, se destacan: El mundo ha vivido equivocado; La mesa de los galanes; Los trenes matan a los autos; El rey de la milonga y El área 18.

Reconocido hincha fanático de Rosario Central, amante del fútbol y los bares, murió el 19 de julio de 2007, a los 62 años, tras ser padecer durante 4 años Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA).

A continuación, 10 de sus más ilustres frases, para celebrar el día del humorista:


1) Para el Sabio no existe la riqueza. Para el Virtuoso no existe el poder. Y para el Poderoso no existen ni el Sabio ni el Virtuoso.


2) Reparad en ese pato que corre. Reparad en aquel cordero que trisca. Reparad esa cerca que huyen los animalitos.


3) Si quieres alcanzar la sabiduría ¡empieza a correr ya!


4) Muy distinto es no decir lo que se piensa que no pensar lo que se dice.


5) El humor no debe ser risa. Sí, sonrisa. Y, de ser posible, llanto amargo.


6) Lo llamaron científico, estadista y pensador. Pero nunca fue tan feliz como cuando lo llamaron “Bichi”.


7) El necio no sabrá apreciar ni el sabor de una flor ni el olor de una fruta.


8) El fútbol que vale es el que uno guarda en el recuerdo.


9) A mí no me va eso del nirvana o los jardines con minas tocando la flauta. A los dos días ya te querés cortar las pelotas. Al Cielo le pondría canchitas y un par de bares, porque en el bar estás en tu casa y a la vez estás balconeando la calle.


10) El loro plagia la palabra, pero quien está preso es el canario.

Fontanorrosa fue uno de los expositores en el Congreso de la Lengua de 2004 y allí dedicó un discurso sobre las malas palabras a las que consideró “irremplazables”.